Esta va por ti, Peter…

Imagen (Quería escribir estas líneas antes del inicio del festival, pero no se pudo. Pero no quiero dejar pasar la oportunidad de compartirlas con ustedes y con quienes tuvieron la oportunidad de conocer a Peter).

Febrero ya se añejaba en el calendario y el conteo regresivo para el inicio de Independence DOM 2013 estaba casi llegando a cero. Ese martes 19 llegabas, un par de horas después de Irene Loughlin, desde la Nueva York que radicaba tus esfuerzos de artista polaco.

Eliú me había pedido que esperara por ti en el aeropuerto porque no sabías español y «ya que vas a buscar a Irene, pues aprovecha y lo recoges a él». Si no hubiese sido porque llevé el afiche del festival, no hubiese sido posible encontrarnos.  Sigue leyendo

Conozcan a mi amiga Madzia

El acta de nacimiento dice que se llama Magdalena Camargo Lemieszek, pero para mí ella es Madz, la amiga de siempre nacida en Polonia -pero que ha crecido y desarrollado su talento en Panamá- a quien los hilos del destino me permitieron conocer hace unos cuantos años (creo que fue hacia el 2003).

Ironías de la vida, la presentación fue a través de una amiga en común que desapareció de la red, pero el vínculo entre Madz y yo se se ha mantenido fuerte todos estos años…

Pues bien. Madz ganó recientemente el premio de poesía «Gustavo Batista Cedeño», que se celebra en la nación itsmica (qué bonito me quedó, ¿verdad?) para poetas de hasta 35 años de edad. Con el pseudónimo de «Emma Zunz» (¿les suena familiar?) presentó su poemario «Malos hábitos», electo a unanimidad por el jurado.

«Se trata del trabajo de un poeta que conoce su oficio, que con estilo propio nos presenta, verso a verso, pieza a pieza, imágenes muy íntimas que retratan una situación conflictiva en la vida de la autora. Escrito en lenguaje muy contemporáneo con un aliento poético especial.»

Vayan -pues- mis felicitaciones y mi testimonio del inmenso cariño que te tengo, Madz. Un abrazo que cruce el charquito y llegue hasta tí, con la discreta esperanza de que te dejes ver por alguno de estos rincones algún día…  

¡Bien por Leo!

Con JLS se inició mi vida al rock local. En aquellos días cuando era estudiante de último año de bachillerato en CEPID, una visita a «En acción con Manuel y Hermes» cambió mi visión de la música al ver a este fulano barbudo, quien a primera impresión me pareció un loco de esos que se deja caer por los canales de televisión, creando ruido con su guitarra (aquella Les Paul que desbarató en Nueva York una vez) y sus letras tan duras y directas (recuerdo que tocaron «Me da la gana» y «Dame tu sexo»)

Leo nos dejó unas cuantas ediciones de la última revista «Esperando el final» (para los que llevan anotaciones, fue la que creó «El oscuro» Matos, que luego sería el tecladista de Divinis Invocat) dedicada especialmente a JLS y a su trayectoria musical desde los días de Broom Hellda.

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