Periodismo no es (ni debe significar) patente de corso

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(A Mabel Lemoniel, con mi solidaridad)

Amo mi profesión. Tal vez por eso es que he decidido reintegrarme “full time” a la Universidad para sacar mi título. Confieso que me metí a la carrera más que nada pensando en una forma de ganarme la vida con las palabras dado mi amor por la literatura, pero al final mi pasión por la información y la memoria ha equilibrado. En fin…

La cuestión es que todo lo vinculado al periodismo y a la libertad de expresión también es parte de mi lucha. No en vano las actividades de cada 17 de marzo, aniversario del vil y cobarde asesinato de Orlando Martínez, hicieron mella en mi corazón de niño, allá por 1987. Sigue leyendo

Palo Alto – Cuarto día (Primera parte)

¿Se acuerdan de esto? Pues la verdad es que había olvidado por completo esta memoria de viajes. Pero, como a mí no me gusta dejar cabos desatados, procedo a relatar (dentro del chin de memoria que me queda) las incidencias de este último día en conjunto.

“Nada dura para siempre”. ¿Por qué será que este bendito clitché es lo primero que se piensa cuando empieza la recta final? Sabía que la jornada de charlas y conferencias iba a terminar ese día y que por tanto habría que darle con todo el pié… hacerlo grandioso, “como el mejor”, y tirar la mayor cantidad de fotos posibles, tratando de aferrarse al chin de memoria que nos vaya a quedar.

Pues bueno… lo usual. Registro en el lobby, entrar al bus, saludar a Don, nuestro chofer, y preguntarle por las novedades del día… ¡hey, somos latinos, no podemos evitar ser sociables! David vuelve a pasar la lista por enésima vez y nos dirigimos a desayunar lo mismo de los últimos tres días en las oficinas de HP. Insisto, no me quejo… ¡a mí me gustaron esas papas gratinadas o whatever the hell that was!.

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