Tendiendo los trapitos en el PLD

La opinión pública se ha volcado al impasse ocurrido entre Julio César Valentín y Reynaldo Pared Pérez, presidentes de la Cámara de Diputados y el Senado de la República, respectivamente, respecto al eterno tema de las «ONG» de congresistas incluídas en el Presupuesto Nacional de este año. Ayer, al escuchar a Reynaldo y sus expresiones tan… hirientes, dirigidas hacia su compañero de partido, sólo atiné a preguntarme: ¿Qué pasó con ese partido que una vez fue famoso por lavar la ropa sucia a puertas cerradas?

Sí, ese mismo partido cuyo mejor símil es de esas organizaciones mafiosas que se reúnen en consejo privado, someten a la obediencia a la oveja descarriada -aunque sea a golpes- y salen de ahí todo amoratados, pero sonrientes y contentos entre sí. ¿Qué pasó? No hace más de 6 años que le practicaron ese sometimiento a Jaime David… ¿será que ya esos tiempos murieron con Bosch?

Con esto, el único elemento que los diferenciaba del PRD, acaba de caer estrepitosamente.