Andando la tierra (que siento) mía

(empecé a escribir esto en septiembre 2013, al retorno de aquel memorable viaje. por alguna razón no lo terminé. well… más vale tarde que jamás)

andandolatierra

Al final de este viaje…

Quedan las emociones, las experiencias. Lo que me llevaré conmigo cuando me toque partir.

Tres años sin pisar suelo borincano fue demasiado. En el trayecto se acumularon los amigos, las historias, las nostalgias. Nunca puedo ir a Puerto Rico por menos de una semana. Sigue leyendo

La décimo quinta Feria del Libro

Y me puedo dar el mérito y el lujazo de decir que he asistido a TODAS desde la primera, en 1998, que he participado en varias, primero como teatrista, luego como blogger y más recientemente como periodista, escritor y gestor (coordiné el Pabellón Juvenil en el 2008, ¿se acuerdan?  reconocimiento incluido).

Decir que en la del año pasado nació mi primer bebé literario, y que dentro del Espacio Joven coordinado por Lauristely se gestó El Arañazo Colectivo Literario. Historias por montón, relaciones establecidas con colegas escritores de otros países, hermanos escritores que espero con ansias cuando llega abril para reencontrarnos y continuar nuestras conversaciones de siempre.

Amigos y amigas, ya llegó la Feria. En esta oportunidad, es una quinceañera, y nos encuentra en febril actividad (perdónenme por lo de «febril», pero es que no hallaba otro adjetivo). Los arañadores tenemos en total unas trece actividades entre recitales, presentaciones de libros (presentamos nuestro primer libro colectivo, «Esto no es una antología» con el apoyo de Ediciones Ferilibro), conversatorios, performance y conciertos. Nuestros amigos también se dejarán sentir. Los de aquí y los de allá. Y yo estoy oficialmente feliz. Ya saben donde encontrarme en las tardes.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo». 

Todo empezó con un recuerdo…

Ayer, saliendo de mi casa hacia la oficina, pensé que en estos 30 años de existencia me han tocado ver muchas cosas y  muchos cambios. Todo a raíz de una conversación que tuve con mi madre el martes cuando almorzamos juntos en el Victorina de la Lincoln con Correa y Cidrón. Ah, nostalgias y recuerdos… siempre van a ser el combustible del corazón. Pero en fin, volvamos a esto.

Recordando cosas, se me ocurrió pensar en la esquina de la Gustavo Mejía Ricart con Winston Churchill. Antes de como está ahora mismo. Por años, ese siempre fue el espacio de Alma Llanera, y a eso le dediqué el primer tweet, para compartirlo con mis followers (que ya son más de 3 mil, valga la nota inmodesta). Como me imaginé que iba a continuar la serie de recuerdos, se me ocurrió el hashtag #SDQretro (SDQ porque son las siglas de nuestro aeropuerto: Santo Domingo Quisqueya, si mis cálculos no se equivocan) y retro… porque me iba a ir en una retrocediendo en los recuerdos. Sigue leyendo

Recuerdos del día de Duarte

Cuando chiquito, mis padres me llevaban cada 26 de enero a la Puerta del Conde a participar de la ya clásica marcha a Duarte en su natalicio. Ese día, que no había clases, el sol brillaba con una incandesencia más fuerte que en otras jornadas, o al menos así lo sentían mis ojos de niño. La marcha siempre la encabezaba una banda de música (del Ejército, de la Fuerza Aérea o incluso del Cuerpo de Bomberos) interpretando «Por Amor» o «Quisqueya» (tal vez por eso siempre que escucho la obra cumbre del maestro Solano pienso en la patria). Recuerdo una vez que subimos la 30 de marzo (y mi madre se detuvo en la Don Bosco para girar hacia la casa de mi abuela porque se cansó) y otra que recorrimos varias calles de la ciudad intramuros hasta llegar al Parque Duarte y luego hasta la casa natal del Patricio para terminar en el punto de partida. Esas actividades, todos con banderas de tela y plástico, fueron formando en mí una conciencia de identidad y de nacionalidad que aún me acompaña. Hoy que conmemoramos el natalicio del fundador de nuestra República, sigamos viviendo acorde con sus ideales y su ejemplo. Hoy, que propugnamos por un renacimiento de Duarte en nuestros corazones recordemos que «Mientras no se escarmiente a los traidores como se les debe, los buenos dominicanos seguiremos siendo víctimas de sus maquinaciones».

Feliz aniversario, Patricio.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

Con fuerza

Con fuerza, con rabia, con intensidad. Todo un año lleno de adjetivos para recordarlo. Más de 2009 razones, por cursi que se lea, para seguir recorriendo la senda desconocida que llamamos vida. Descorchando demencia a borbotones en cada esquina y dejando pedazos de existencia calle a calle. Hay tanto que recordar que prefiero no enumerarlos. Simplemente dejar que la misma vibración que me acompañó hace exactamente un año continue presente cuando den las 11:59 PM.

2010 será un año de trascender. Las metas que no se alcanzaron ahora, están mucho más cerca. Mientras tanto, les dejo aquí mi más sincero deseo de que sigamos viviendo con intensidad nuestras vidas…

y con fuerza.

Luz en 2010!

Catarsis, catarsis.

Oriundo del asfalto

«Y una vez más, las palabras escapando de mi boca se hicieron carretera (…)».
D.C.


Algunos días, las fotos que habitan el subconsciente se antojan avaras de presencia, y hay que salir a buscarlas en los destinos más distintos y particulares. Mi trido vacacional, aparte de servirme para dormir la milla extra, probó ser la temporada perfecta para que brotaran alas de mis sueños y echaran a volar por la media isla.

Y hacia allá vamos, devorando el asfalto que recubre los distintos puntos cardinales. Sin brújula ni cronómetro, simplemente las ansias de conocer y volver a pasar por el corazón esas instantáneas que suelen empañarse o diluirse al caerles encima el ácido del olvido.
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Martes de nostalgia

De los días que no viví, de los lugares en donde sí estuve y no los disfruté como hoy desearía, de aquellas metas que uno se planifica y no llegan por más ansiadas. Sí, hoy es martes de nostalgia. Así lo bautizo ahora que al día le quedan unas cuantas horas. Y es que me la he pasado de canción en canción, recordando los días cuando un mosh servía para descargar tensiones, o colocar a Rammstein en el Winamp ayudaba a que las ideas fluyeran mejor (nunca he sido el más fanático de las sustancias psicotrópicas para estimularme, para eso tengo la música y las letras). De buenas a primeras he llegado a la canción que necesitaba para cerrar el día. Les dejo con Santuario. Y sí, yo estuve allí cuando Harold grabó ese vid.

Catarsis.

Para los que vimos Disney Channel en sus tiempos

Mis primeros recuerdos de infancia están vinculados muy directamente a Telecable (entonces llamado Telecable Nacional o TCN). Más en particular a The Disney Channel (America´s Family Network) que por aquel entonces era el canal 12 (los que recuerden esto, se van automáticamente a delatar… en esos días MTV era el 18)

Como a los 8 años, cuando mis padres se divorciaron, mami quitó el cable, y no lo volvió a poner hasta cuando nos mudamos por los predios de la UASD (Circa 1992). Ahí todavía HBO original era el 5, Showtime era el 20 y Cinemax… no me acuerdo cual era. Todavía eran los canales originales (antes de que se armara el liazo aquel que convirtió al 12 en Cartoon Network, el 5 en HBO Olé y otros canales nuevos en español que entraron a la programación). Sigue leyendo

Tiempos de Sal

«En tiempos de sal
lo eterno es pasajero
la magia que nos unió (se va)
lo efímero se hace lento»

No sé. De repente me empezó a sonar la canción en la cabeza y me fui en un viaje a aquellos días del 2003-2004. Ojalá que Edwin se «aloquetee» un día y se invente un conciertico de reencuentro, sobre todo ahora que está de moda.

 

Tengo pendiente escribir sobre mi experiencia ayer en el concierto de «Las Marías» (Tony y Leo) pero estoy guardando mi corazón para el reencuentro con JLS que será mañana en cinema café. Vayan por cierto, mis saludos y agradecimiento a quienes me están leyendo en el Círculo Juvenil… Casmar, tenemos que armar una visita!

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

El videogames freak que vive en mí

No hay que redundar mucho en lo de mi carácter obsesivo. En días pasados leí una nota en la que se hablaba de que Chrono Trigger volvía a ser lanzado para la consola Nintendo DS (que confieso que nunca la he terminado de entender ni asumir del todo, pero esas son otras quinientas) y me acordé de los días cuando me la pasaba en casa de Carlos Adolfo (mi «sobrino», pero esa es otra historia) jugando o viéndolo a él jugar (casi siempre era esto último porque yo siempre he apestado en los videojuegos).

Me volví a enamorar de la banda sonora (quienes siguen mis updates en Twitter se habrán dado cuenta) y cuando la obsesión no podía ser mayor, me atreví a bajar un Emulator de SNES y buscar el ROM de Chrono Trigger. En esas he estado desde el jueves pasado, y me he sorprendido de mi habilidad para avanzar en los videojuegos, sobre todo en los RPG´s.

Lo más interesante para mí de estos títulos es el hecho de que uno mismo va creando su propia historia (más en Chrono, donde hay 12 finales distintos, en función de las decisiones que tomes a en el pasado). Estoy yendo a mi paso, pero espero lograr terminarla pronto, sin trampas ni nada. Sé que me voy a divertir. Y en esas mismas también bajé «Zelda: A Link to the Past«, precisamente porque también me gusta el soundtrack.

Una nota ligera para empezar este lunes por la mañana. Feliz semana a todos.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».