Treinta y nueve años, Orlando…

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Habías ido al aeropuerto a esperar a Silvano Lora, artista del pincel y del compromiso, quien volvía a su tierra del exilio. Te tocó observar cómo lo devolvían porque tenía «impedimento de entrada» (te imagino la rabia que debiste sentir al ver cómo a un dominicano le impedían estar en su propia tierra en aquellos doce años). Tu pluma no quiso quedarse callada.  Sigue leyendo

A la venta la casa donde Cándido Bidó tenía su galería

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Ayer, caminando por la calle Doctor Báez, en Gascue (algunos lo llaman Gazcue, yo prefiero usar la s) me sorprendí al ver un letrero de «SE VENDE» en la residencia donde anteriormente se encontraba la Galería en Santo Domingo del artista plástico Cándido Bidó (para mí uno de los pilares de la «santísima trinidad» del arte dominicano, completada por Guillo Pérez y Silvano Lora). Sigue leyendo

#YoSoyMemoria – este primero de septiembre

He asumido muchas cosas este año. Una de ellas es un mayor compromiso con el arte desde las esquina que decidí ocupar, en este caso, la performance poesía. Estar en contacto con artistas con una vastísima experiencia y conversar sobre arte y performance ha dado como resultado una apertura muy positiva en lo personal. En ese sentido es que empieza la máquina de la mente a pensar…

Y pensé en que todos conocemos alguien que fue víctima de alguna forma de los doce años de Balaguer (1966-1978). Desde lo estrictamente personal, pensé en mi padre y su imposibilidad de retornar al país durante ese período porque se fue a estudiar a la entonces Unión Soviética y eso implicaba automáticamente impedimento de entrada. En Silvano Lora y el incidente en el Aeropuerto Internacional de Las Américas que motivó a Orlando Martinez a escribir «¿por qué no, doctor Balaguer?«, artículo que le costó la vida. En los amigos de mi madre, Otto Morales y Amín Abel. Sigue leyendo

Intergaláctico de Música y Poesía

Cuando he invitado a cercanos a esta actividad, la reacción ha sido la misma: «¿un qué? Aparentemente, la definición de «Intergaláctico» llama la atención. Pero, hey, si tenemos «Miss Universo», ¿por qué no un festival en el que las distintas galaxias poéticas de nuestra media isla se encuentren para sostener un diálogo amistoso y creativo en armonía con los planos astrales?

(Ok, creo que estoy bajando muy AuroyCLEMT in the early years)

En fin. La cuestión es que, luego de su apertura formal hace unos meses, la Fundación Taller Público Silvano Lora sirve de anfitrión a este evento del Movimiento Erranticista (que organizó hasta el año pasado el Festival Literario Cucaracha Aplastada) cuyo principal objetivo es el de propiciar el intercambio de experiencias musico-poéticas, tanto urbanas como rurales, dentro de un ambiente abierto a las propuestas convencionales y de vanguardia.  Sigue leyendo

En el día nacional del Poeta

«Lucha, insiste, tus títulos reclama:
que el fuego de tu zona
preste a tu genio su potente llama,
y entre el aplauso que te dé la fama
vuelve a ceñirte la triunfal corona».
de «Ruinas», Salomé Ureña.

Hoy se cumplen 159 años de tu natalicio. Y por eso hoy, en nuestra media isla, celebramos el Día Nacional del Poeta. Quiero celebrarlo con uno de tus versos más combativos, felicitando a todas y todos los que nos hermanamos en la apreciación de la belleza a través de los versos. Gracias a tí por ser escuela (e inspirarme desde pequeño cuando te leí por primera vez en la revista Tobogán). Gracias a todas y todos los que han servido de inspiración. Me detengo hoy para rendir tributo a 3 personas que me dieron el impulso temprano: Silvano Lora (EPD), Ida Hernández Caamaño y Claudio Cohén. Gracias. Uno es el resultado de lo que mucha gente influye, y mi devenir como escritor ha dependido de su estímulo y guía.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

Resistir hasta vencer o morir

Lanzando flores al mar, en homenaje a la primavera, durante el cierre del Encuentro

Lanzando flores al mar, en homenaje a la primavera, durante el cierre del Encuentro

Venceremos…!

Ayer fue la clausura del 11mo Encuentro Internacional de Justicia Global «Arte y Revolución». Fueron 4 días (o un día de 64 horas, como lo bautizó Harry) de hermandad, solidaridad y arte. Mucho arte. Del comprometido con las causas más nobles y el pueblo. No sé cuantas veces me engrifé con las voces del coro feminista MUSE de Cincinatti ni cuantas veces me equivoqué traduciendo algunos discursos durante la noche inaugural, o cuantos viajes del hotel al local tuve que dar.

No lo sé y honestamente no me importa. Nada se compara a esa satisfacción, ese cansancio del deber cumplido, que uno experimenta al final. Nada se compara con escuchar a Fermín junto a los bi-urbanos cantando en el mismo espacio que Maika y Molly (from Indiana with love), o ver la queja de Ingrid sobre el no poder manifestar emociones cerca del Metro en el festival de teatro breve.

Faltó tiempo (y esto lo digo por mí) para compartir un poco de poesía… pero las ocupaciones no me dejaron.

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