Rita Guerrero por siempre!

Sabía que había sido diagnosticada con cáncer de mama. Sabía que había optado por un tratamiento alternativo y que un grupo de artistas que también respeto tanto como a su música (Julieta, la Maldita, etc) había decidido cantar con «Rita en el corazón» para recaudar fondos para su tratamiento. Lo que no supe fue que este no hizo resultado y que mi diva rockera latina de toda mi vida empezaba a apagar su luz, tan temprano como a los 46 años.

Cuando anoche, llegando a mi casa, leí en el twitter de Gabriela Warkentin la noticia de su fallecimiento, dos lágrimas salieron de mis ojos. Rita había perdido su batalla contra el cáncer y cientos de fans de Santa Sabina nos enfrentamos a la realidad: la hemos perdido físicamente. Queda el consuelo de su música, que no ha dejado de sonar en esta habitación, el recuerdo de sus videos, sus canciones (que con Adriana Díaz Enciso ayudaron en mis tortuosos veinte años).

Y duele. Duele pensar que el siempre pensado y otras tantas veces postergado viaje a México  con el único propósito de verlos en vivo ya jamás podrá ser, a menos que sea a dejar una flor sobre el mármol o granito que inmortalice su rostro apagado. Duele pensar que el último concierto de la banda en Vive Latino 2009 fue, tristemente, «el último». Duele saber que Santa Sabina ya se convierte en un recuerdo, bonito pero recuerdo al fin.

Hasta siempre, Rita. Aquí seguimos, un poco más solos y muy tristes. Lo profundo de tu voz nos provoca aún más tristeza, pero sabremos seguir viviendo, como un homenaje a tí y a tu música. Para mí, tu interpretación de «sueño con serpientes» de Silvio seguirá siendo la mejor que nadie haya podido lograr. No te conocí, pero te quise del mismo modo que si lo hubiese hecho. Tu música fue bálsamo en momentos de necesidad. Y eso, tenlo por seguro (aunque sé que jamás vas a leer esto) no lo olvido jamás.

Catarsis, catarsis. Les dejo con «Alas negras», del álbum «Símbolos» (1995)

Santa Sabina regresa!

Excúsenme el tono egocéntrico de este post, pero es que estoy -literalmente- saltando como una groupie desde hace unas horas. Da la coincidencia de que ayer, mientras estaba junto con Will, Sammy y Gia en el estudio de La Nota Diferente (a Gia le tocó agotar su turno en «Blogueando») yo me encontré frente a frente con el Unplugged de la única banda que me haría temblar las rodillas si los veo en vivo: Santa Sabina.

Manuel es testigo del griterío que armé y de cómo atesoré los 2 o 3 segundos que tuve el CD en mis manos con la promesa de volver a «tomarlo prestado». Quien diría que el inbox de mi email me tenía guardado una sorpresa hoy por la mañana. Para los que llevan anotaciones, «Santa» se tomó un «sabático» en diciembre del 2004, sin volver a tocar hasta ahora ni saber mucho de Rita, Alex, Poncho, Julio, Leonel y Aldo.

Sigue leyendo